⚡Crónica de una muerte anunciada

Se terminó todo...

Hace un momento me sentía orgullosa de mi misma viendo el correo que había escrito para enviarte hoy. Y se me borró todo, no solo lo de ahora, sino todos los correos que he escrito para esta newsletter.

Eso significa una cosa: Siempre ten un puto respaldo de tus trabajos, no importa qué tan confiable se suponga que es Docs.

Ya, saqué mi furia. Así que vayamos a lo que vinimos: hablemos de amors.

Hace muchas semanas envié un correo donde conté la historia de dos amigas: E y M, que tenían una relación bastante tormentosa, tóxica y sin sentido.

Se creían Apple y les encantaba crear “políticas de privacidad “ para su noviazgo, la más estúpida era “los martes de revisión”. 

Ese día intercambiaban celulares y revisaban todo en busca de algo… Obviamente eso era para aumentar la confianza mutua, según ellas.

Al trabajar con M, yo vivía muy de cerca todo su proceso tóxico. Aunque prefería aguantar la carcajada y decirles que sí, que eran muy listas y habían encontrado el secreto del éxito amoroso.

Y aquí quiero que vuelvas a leer el título de este correo… En él no me estoy refiriendo a la novela de García Márquez, sino a la relación de estas dos amigas.

Tengo noticias: todo terminó.

Al fin.

Espero que para siempre. Esta vez sí.

Y no quiero que pienses que soy mala amiga (que soy pésima, la verdad) o que quiero que les vaya mal o que sufran.

Pero es como ver a dos personas tomando veneno por años, con sus caras quemándose por los efectos, con el alma pudriéndose por tanta toxicidad… Claro que te sientes mal, te gustaría quitarles el veneno y lanzarlo al inodoro.

“Oye Nalle, ¿entonces por qué nunca les dijiste que la estaban cagando?”

Porque no hubiera servido para nada.

Seguro tú también tienes una amiga así, que termina una y otra vez con la misma persona, que te cuenta sus penas… Y si tú lanzas insultos contra ese ser inmundo que le hace daño, luego tú quedas como la mala cuando regresan.

Esas son batallas perdidas.

No se gana nada intentando hacer entrar en razón a una necia (en este caso a dos).

Solo hay que sentarse a esperar a que se acaben el veneno. Tarde o temprano lo que está mal, termina por derrumbarse por su propio peso.

Vi a E hace un par de semanas, me dijo que lo está intentando, que M ya está con alguien más, que se pasea con la nueva novia en su cara… pero que algunas noches va a dormir con ella.

Ahí yo aplico la táctica de “no te metas donde no te llaman” y digo cosas como: “no manches”. Y ya.

Mi suegro tiene una frase que nos repite mucho: “No hay víctimas, solo voluntarios”.

Y eso sucede en las relaciones dañinas. Muchas veces es cuestión de decir: “hasta aquí”. Pero falta valor para decir eso.

No sé qué pasará con E y M, tal vez continúen haciéndose daño mutuo un tiempo más, tal vez sigan confundiendo eso con amor.

Pero nadie escarmienta en pellejo ajeno y tendrán que aprender de sus propias lágrimas y errores.

¿Te ha pasado algo así? ¿Eres la amiga de la necia tóxica? ¿O tú eres la necia tóxica?

Cuéntame tu triste historia dando “responder” a este correo, ya tengo lista mi enorme bolsa de chetos para leerte con gusto.

¡Te escribo mañana!

P.D: Sabías qué…  Ayer un mortífago entró a mi casa, me lanzó un obliviate,y por eso olvidé agregar  el enlace para que pudieras leer todos los capítulos de la historia que estoy publicando aquí.

Para leer los 11 capítulos listos, es AQUÍ.

Dos veces a la semana publico nuevos capítulos de esa historia, es gratis y te los envío por aquí mismo.

P.D.2. Threads, mi cuenta es ESTA..  Instagram, mi cuenta es ESTA. Si quieres, sígueme. Si no quieres, pues no.