⚡La chica que me acosaba

Tip para espantar a personas fastidiosas


Hace mucho años una chava intentó obligarme a amarla…

O sea, quería que yo sintiera algo a la fuerza, casi casi me extorsionó para que le hiciera caso.

Pero tenía un gran problema para mí.

Bueno, dos.

Primero: no me gustaba físicamente. Nada. Ni un poquito.

Segundo: tenía una hija.

No tengo nada contra los niños, niñas, niñes o noños.

Al contrario, me encantan y por eso hace un tiempo mi esposa y yo decidimos tener una.

Era más bien que decidí nunca meterme con nadie con hijos, ya que generalmente, hay un papá en el mapa… 

… y generalmente, esos vatos la hacen de pedo por todo.

¿Para qué tener problemas si es fácil evitarlos?

Nunca salí con nadie con hijos. 

Y esta chava tenía una hija y un ex marido jodón.

Esto me hacía no querer nada, absolutamente nada con ella.

Además de que físicamente no se me hacía atractiva.

“Ay Nalle, qué pesada eres”.

Pues no, porque no estoy diciendo “es que estaba fea”.

Estoy diciendo que A MÍ no se me hacía atractiva.

No porque me gusten las mujeres significa que me gustan TODAS. 

Una tiene sus gustitos pues.

Entonces esta chica empezó a ponerse muy pesada.

Me llamaba a cada rato, me mandaba SMS (el abuelo del whatsApp), quería verme a cada momento. 

Y yo le decía: que nooooo. 

Pero ella insistía. Me bajaba la luna, el sol y las estrellas. 

Me prometió una casa, una vida sin trabajar y yo así de: que noooooooo coñoooo.

Luego empezó a darme “celos” con otra, logrando el efecto contrario pues yo era feliz por verla jodiendo a alguien más.

Pero aún así volvía a llamarme, a buscarme, a querer que fuera a verla… y nooooooo.

Afortunadamente un día desapareció. Fui inmensamente feliz durante varios meses.

Me sentía corriendo en cámara lenta en un valle de flores…

Entonces apareció whatsApp. 

Y junto con él, esa chava volvió.

Me mandó un mensaje que aún me da mucha risa cuando lo recuerdo, porque es digno de recordar como una gran pero GRAN broma.

“Si hubiera existido WhatsApp cuando lo intentamos, seguro te hubieras enamorado de mí”.

“¿Cuando lo intentamos?”

“¿Seguro te hubieras enamorado?”

Que noooooo. 

Ni con WhatsApp ni con lechuzas. Que noooooo.

Entonces pensé en hacer algo para lograr que me dejara en paz. Y tuve una idea genial que te comparto ahora por si necesitas deshacerte de una tipa molestosa.

Le dije: “Oye, tuve un imprevisto, ¿me podrías envíar dos mil pesos? Te lo devuelvo el otro mes”.

Ella: “Claro, ahora te los mando”.

Listo.

Han pasado como 14 años y sigo esperando ese depósito.

Por eso debemos ser listas y ver cuando de verdad tenemos una oportunidad con alguien.

Porque obligada nadie te va a amar. 

Al contrario, caes mal.

Esta chava me dejó muchas lecciones y muchas anécdotas también.

Porque a veces alguien que puede parecer “buen partido” nomás no despierta nada en nosotras y estar con alguien solo por estar, no tiene chiste.

Una relación sin química, sin esa ñáñara en las tripas, sin la emoción que sientes al rozar su piel…

Una relación sin eso, no tiene gracia. Ahí no hay nada.

No hay fuego.

Y hablando de fuego…

¿Sabes lo que pasa cuando aún se siente el calor?

Los cuerpos arden… quieren sentirse… 

Si deseas saber qué pasa cuando dos personas arden una por la otra, entonces no debes perderte lo que sucederá MAÑANA.