⚡La cosa más TONTA que te cambiará la vida

Te lo FIRMO

Hay cosas en la vida que son super simples.

Pero con todo y esa “simpleza” pueden cambiar para bien o para mal lo que somos.

¿Tú sabes qué es lo que hace que “brote el amor”?

¿Sabes qué es lo que hace que empatices con alguien?

¿Que  l@ sigas?

¿Que estés dispuesta a hacer lo que te dice porque confías en su palabra?

Esto “simple”  que puede cambiar tu vida es la admiración.

Cuando admiras a alguien estás cerca de esa persona.

Ya sea alguien de tu alrededor o alguien que ves en redes.

Primero vayamos al plano del amors.

Admirar a tu pareja hará que la relación crezca. 

De hecho, es lo que más hará crecer tu amor.

Porque por naturaleza, cuando admiras te interesas por la persona.

Por lo que dice, piensa, desea.

Te emociona verla crecer y desarrollar eso que tanto admiras de ella.

Si lo llevamos al terreno de seguir a alguien o admirar a alguien en redes sociales (o por ahí)…

… Es algo que puede impactar mucho en tu vida.

Si admiras a un wey que solo dice pendejadas y que su mensaje es “voy a estar aquí fumando mota y rascándome los huevos mientras le tiro a todos y me quejo”... Lo más seguro es que hagas lo mismo.

Que adoptes su filosofía de vida.

Pero, si por ejemplo, sigues a alguien que habla de yoga, que te muestra cómo vivir en paz, ejercitándome, haciendo la “flor de loto”, entonces tu admiración por lo que hace te hará alinear tu vida con eso.

Querrás eso también para ti.

Porque la admiración es el combustible que nos hará salir adelante.

Por ejemplo, yo tengo un mentor. Es un tipo de 35 años que se dedica a los negocios y es muy rico.

Como lo admiro,  escucho lo que me va aconsejando para mis negocios y aplico todo lo que me dice.

Eso me acerca más a lo que admiro de él: que es exitoso en los negocios y por eso le va bien económicamente.

Y aquí entra el OTRO lado de la moneda, lo opuesto a la admiración: la envidia.

Los que envidian no se dan cuenta que eso solo los daña a ellos mismos y no a la persona que causa su envidia.

Y la envidia, aleja.

Volvamos al ejemplo de mi mentor. 

Si yo sintiera envidia por él, seguro me la pasaría escuchando lo que dice solo para hablotear en contra. 

Para decir que está pendejo y que eso no funciona (aunque ni intente aplicar lo que dice).

Si lo envidiara, seguro haría lo contrario a lo que aconseja (o de plano ni escucharía sus consejos), porque si hago lo contrario “seguro  se enojará y le haré daño”.

Nada más pendejo que eso.

Si envidias al que gana mucho, al que tiene un buen cuerpo, al que tiene una relación hermosa, al que viaja, al que le va excelente en su trabajo, al que vive en una casa bonita…

Si lo envidias…

…. Te estás alejando automáticamente de lo que él ha conseguido (o lo que representa).

Por eso no es bueno envidiar.

Lo que yo te recomiendo es que admires.

Que te preguntes cosas como:

¿Cómo lo hizo?

¿Por qué lo hace así y no de otro modo?

¿Si hago lo que dice, podría conseguir lo mismo o más?

¿Cuánto esfuerzo le habrá puesto a eso que hace?

¿Cuánto tuvo que practicar/aprender  para…?

Admira. Acércate. Aprende.

Este es el mayor consejo que podría darte en la vida.

(Y nunca envidies ni digas esa mamada de “envidia de la buena”).

La envidia solo te hundirá en la caca.

La admiración te hará subir.

Y si me lo preguntas, prefiero mil veces estar flotando que estar sumergida entre mierda.

Espero que también hagas lo mismo.

¡Te escribo mañana!

P.d. Por cierto, ¿recuerdas a las 5 chicas que entraron a mi mentoría VIP? Pues que hemos creado un grupo en telegram donde acabo de presentarles a mi mentor, que ya les ha lanzado varios consejillos muy buenos.

Hazme caso: admirar te llevará lejos.

P.d.2.  Por cierto, mi mentor está por lanzar su segundo libro. Él escribe sobre negocios, mientras que a mi me apasionan las historias de romance.

Aquí puedes leer una gran historia de amor entre chicas, que por cierto, escribí yo con estos deditos largos y sexys que pueden ser tus esclavos textuales.

.

.

.

.

.

.