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⚡No quería nada conmigo
Y la BESÉ
Cuando fui a la primera cita con mi esposa, sabía que no era una cita.
O al menos eso habíamos acordado.
Era una cena para conocernos como amigas.
Ella dijo que no buscaba una relación, así que fui sin expectativas románticas.
Ya te he contado aquí el asunto de la cuenta pagada, así que iré a lo que pasó después...
Ella pagó la cuenta y dijo que quería la comida para llevar.
Yo pensé: ¡¿A dónde me quiere llevar?!
Pues a la playa.
Mi esposa ama el mar, es una sirena con piernas. Así que nos sentamos en la arena a cenar.
Había mucho viento, frío y comí como dos kilos de arena que había caído sobre mi comida.
Pero la charla estuvo genial Hablamos de todo. Reímos un montón.
Ella me gustó, pero ya me había dicho que no quería nada.
Así que esperé al final de la no-cita.
Me ofrecí a llevarla a su casa y ella aceptó.
Así que después de tres horas juntas temblando en la playa, nos fuimos a su casa.
Esa era la prueba que estaba esperando.. quería ver qué hacía para despedirse.
Si definitivamente ella no había sentido nada esa noche, lo notaría en su despedida.
Paré el coche afuera de su casa ..
Ella giró hacia mí, sonriendo…
Dijo “gracias por traerme, nos vemos luego…”
Nuestras miradas estaban conectadas…
Entonces…
… Abrió la puerta, bajó y se fue.
En ese momento entendí que la atracción solo había sido de mi parte. Así que, resignada a no tener nada con ella, di la vuelta y regresé a mi casa.
Todo hubiera acabado ahí.
Yo no pensaba intentar conquistarla, ni perseguirla.
Podíamos ser amigas y vernos alguna vez para charlar. Solo eso.
La verdad me sentía un poco triste, ya que ella tenía muchísimas cosas que me gustaban.
Era guapísima, muy inteligente, divertida, empática…
Quería seguir descubriendo más cosas de ella pero sabía que tener sentimientos por una amiga que no quiere algo más, era una pérdida de tiempo.
Eso podría acabar mal.
Así que pensé en no presionar nada ni estresarme por eso.
Lo que tuviera que pasar, pasaría.
Cuando llegué a mi casa le mandé un mensaje para decirle que había llegado viva. Y ella respondió enseguida. Seguimos platicando un buen rato hasta que me dormí.
Al día siguiente desperté con varios mensajes suyos. Y entonces seguimos platicando hasta que…
Ella dijo…
… Que había sentido algo, una chispa.
Me preguntó si yo también lo había sentido. Obvio dije que sí.
Tiempo después, y ya conociéndola como la conozco ahora, sé que esas palabras le costaron mucho.
Ella confío de inmediato en mí, lo sé porque permitió que la llevara a su casa (y ella es muy desconfiada en eso de subir a autos con extraños).
Y confirmé la confianza que sintió por lo que me dijo ese día, sobre la chispa. (Ella es algo introvertida).
Así que la noche después de nuestra primera no-cita, fui a verla de nuevo. Nos encontramos en un muelle de la playa y estuvimos ahí hasta las 3 am temblando de frío.
Pero en esa ocasión ella rectificó. Dijo que si quería algo y lo quería conmigo.
Quería que nos conociéramos más, salir, descubrir si podíamos construir algo juntas.
Y yo, temblando y sin saber si lo hacía bien (porqué me sentí muy nerviosa), la besé.
Seis años después aquí seguimos y tengo muy claro que no me interesa besar a nadie más que a ella.
Hemos platicado mucho sobre esos primeros encuentros y sobre lo rápido que sentimos todo.
Creo que nos fue muy bien porque las dos sabíamos lo que queríamos y lo que no queríamos.
Por ejemplo, no queríamos juegos estúpidos ni perder nuestro tiempo en alguien que no nos mereciera.
Teníamos muy claro lo que estábamos buscando y de repente la vida nos lo lanzó a la cara.
Por eso, lo mejor que podemos hacer en esto del romance es nunca presionar y dejar que todo fluya.
Lo que tenga que ser, será.
Los flechazos existen y pueden resultar en algo duradero y maravilloso.
Esa primera noche en que comimos arena, la hemos repetido muchas veces.
Nuestro lugar favorito es estar frente al mar, leyendo, comiéndo, platicando. Y ahora… jugando con nuestra hija que ama nadar y sentir la arena en sus pies.
Hoy tengo todo lo que siempre soñé.
Ahora dime, ¿qué sueñas tú?
¡Te escribo mañana!
P.d. Gracias por todos los mensajes y comentarios que me mandan por mail.
Leo y respondo TODO.
Si deseas un consejo, una amiga con quién chismear, desahogarte, una coartada…
Mi bandeja de entrada te está esperando.
P.D.2 Recuerda que pronto tendré otra historia disponible para quien quiera leerla.
Es sobre amor, malas desiciones, cuernos, estupideces, reclamos, celos, miedos, sexo y más…
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