⚡Deshonrada tú, deshonrada tu vaca

Chichis aplastadas

Te voy a contar algo que seguro te hará levantar la ceja pues aquí he dicho otra cosa… Soy hija única.

O sea, mis papás solo me tuvieron a mi. Ya está, cerraron la fábrica.

Si aquí te he hablado de una hermana es porque la adopté y ella a mí, aunque a veces queremos arrepentirnos de eso.



Así que regresemos a lo que es ser una hija única… de una familia católica…. que no quiere estudiar lo sus padres quieren…. que se viste “raro”... y que además le gustan las mujeres…

Una completa decepción dirían algunos.


Esto nos pasa muchas veces a las chicas de la comunidad LGBT, nos sentimos presionadas por “encajar” en los planes de nuestra familia.

Mis papás claramente tenían sueños para mí desde que nací.



Por ejemplo, mi mamá quería que a huevo fuera maestra, como ella.


Y hasta el día de hoy me reclama por todo el dinero que gastó en mi educación para que luego “terminaras haciendo cosas en internet”.

Por otro lado, mi papá quería que estudiara derecho porque eso era lo que él quería estudiar en su juventud. Y como no lo hizo, quería que yo lo hiciera.

Además, obviamente, esperaban que un día les presentara a un novio, que me casara de blanco en una iglesia y tuviera 5 hijos antes de los 30 años.


Nada de eso pasó.

Ni pasará.

Y seguro muchos de sus amigos piensan en secreto: “Pobres, qué hija les tocó”.


¿Sabes qué es lo más hermoso de eso?

Que la persona más importante en mi vida nunca ha creído que yo fuera una decepción. Y me refiero a mi, claro.

Esa es la clave para sobrevivir a las expectativas familiares.

Saber que TÚ eres lo más importante en TU vida.


Creo de verdad que “lo correcto” es lo que nos hace felices.



Porque imagina esto…

Si yo hubiera estudiado para maestra no te estaría escribiendo ahora. Estaría en la cárcel por haber matado a un alumno… o a sus padres quejumbrosos.


Si hubiera estudiado derecho, también estaría en la cárcel por haberle lanzado una silla en la cabeza al juez.

Si me hubiera casado con un hombre, estaría toda amargada, frustrada, emputada y seguro con perfiles falsos en redes para encontrar mujeres para mí.


Todo sería un desastre.

Y ni hablemos de tener 5 hijos antes de los 30 porque me da comezón.


Esa vida sí la veo horrible. No sería yo de verdad.


Por eso, hacer todo lo que hice fue lo correcto para mí porque estoy feliz con los resultados.

Así que no hay que tener miedo a seguir el camino que deseamos. De elegir “decepcionar” a todos menos a nosotras mismas.


Que ellos se jodan. Que ellos sueñen con un futuro para ti.



Tú construye el tuyo según tu propia visión y perspectiva de la vida.



Si te equivocas no pasa nada, porque serán errores tuyos y ya los remediarás.

Pero imagina equivocarte por algo que alguien más eligió para ti…. Eso dolería más que una mastografía (radiografía donde te aplastan las chichis).

Eso sí es para llorar.

Y también te diré algo…

Cuando empecé a seguir un camino que claramente no era el que mis padres soñaban para mí, obvio que brincaron.

Y creo que en el fondo fue por miedo, por temor a que me fuera mal o que “este camino” hiciera que otras personas me lastimaran.


Afortunadamente mi reputación de “loca desquiciada” siempre ha hecho que los demás no se atrevan a meterse conmigo.

No estoy orgullosa de eso pero sí. 

Esa imagen de “cuidado, porque te mata si le dices algo”  ha logrado mantener a raya cualquier situación incómoda. 

Y eso me ha despejado el camino para llegar hasta donde quería.

(Aquí debo aclarar que en realidad soy un sensible osito de peluche que llora con todas las películas pero obvio los demás no lo saben).



Mis padres han aceptado que nunca seré lo que ellos querían y creo que por fin viven en paz con eso.


Además, verme feliz y estable en todos los aspectos los tiene tranquilos.



Escribo mi experiencia sobre esto de las familias y sus expectativas porque es un miedo que paraliza a muchas chicas.



Tengo una amiga, alguien a quien conozco al derecho y al revés. La conozco mejor que ella.

Esta chica es un claro ejemplo de lo que significa sentirse aplastada por las expectativas familiares. Ella siente ese miedo a decepcionar, a no ser suficiente para sus padres.


Y las decisiones que ha tomado han sido terribles para su vida.


Mi amiga se llama Regna Leal y es la protagonista de mi nueva historia, donde podrás ver mucho drama y también muchísima ironía y absurdos que te harán reír… y también llorar… en la misma proporción seguro.

Y la querrás madrear… y abrazar… y decirle que es una bruta… pero que la quieres… y que se pasó de lanza… pero que no pasa nada…



El chiste es que en esta historia… ahm… hay cosas que… ¡Carajo, tienes que leerla!


¡Te escribo mañana!