• nallemendez.com
  • Posts
  • ⚡Cómo tener esposa y bebé sin morir en el intento

⚡Cómo tener esposa y bebé sin morir en el intento

Creyó que la dejaría sola


La vida en pareja no es una línea recta. Hay altas, bajas, flacas y gordas. 

Y obvio se van presentando cosas que nos hacen conocer a nuestra chica en contextos diferentes.

Es ahí cuando las cosas se pueden ir al carajo si no se cuida bien una relación.

Te voy a contar algo…

Ingrid y yo nos hemos conocido en diferentes situaciones.

Por ejemplo, cuando empezamos a vivir juntas, fue un proceso de aprender a convivir, aunque sinceramente eso no fue difícil.

En ese entonces las dos trabajábamos en distintos lugares. Yo en gobierno, ella en un despacho.

Ahí nos conocíamos como “pareja que trabajaba para alguien más”. Ya sabes, cada quien con sus cosas, nos veíamos en la casa al terminar la jornada.

Pero como ninguna era feliz con lo que hacía, decidimos renunciar. Ella lo hizo primero.

Mientras yo seguí en el gobierno, ella armaba nuestro primer negocio en línea.

Ahí empezamos a conocernos como “ella la emprendedora y yo la pinche burócrata”.

Cuando ella lo tenía listo, y además contábamos con un pequeño colchón económico, fue mi turno de renunciar.

Y ahí empezamos a conocernos como “emprendedoras digitales a tiempo completo las dos”.


Hasta ahí todo normal, todo bien. Algunos días de estrés pero nada tan grave como para agarrarnos del chongo.

Entonces se nos ocurrió ser mamás. O sea, ya teníamos el plan desde años atrás pero hasta ese momento le pusimos fecha al inicio del tratamiento.

Y fue cuando pasó algo…

Ingrid empezó a tener miedo de que yo no pudiera con “el paquete”.

Sé que tú me ves como un ser lleno de sabiduría, pero la verdad es que no lo soy. Y aunque ahora he madurado, antes no lo era tanto.

Mi esposa dice que temía que yo no la cuidara o que la dejara sola con nuestro futuro bebé. Que no la apoyara y que le dejara toda la chamba a ella.

Muchas veces me preguntó: ¿me vas a cuidar bien?

Y yo: que siiiiiiiiiiii.

Admito que anteriormente ella tenía que decirme muchas cosas para que yo las hiciera. Porque perfecta no soy. 

Tal vez sí me pasaba un poco de lanza. 

Con algo tan simple como sacar la basura o no tirar mi ropa por toda la casa…

… Ella tenía que recordarme eso. Y creo que de ahí sus temores. 

Pero…

Aquí ya te había dicho que tengo un superpoder. Y no, no transformo el agua en vino, eso solo Súper Yisus lo hace.

Mi superpoder es que soy autocrítica. Siempre intento sumergirme en el porqué de las pendejadas que hago y si noto que es algo dañino, lo corrijo.

Así que empecé a mejorar en esas cosas, al punto que mi esposa ya no tiene que regañarmeeeee.

Durante el embarazo estuve cada segundo a su lado, recordándole las vitaminas, los ultrasonidos, cocinando muchísimas verduras para que ella y nuestra bebé estuvieran bien.

Y cuando nació Miranda, fui un lobo guardián en su cunero, vigilando sin parpadear para que no me la cambiaran (ya luego vi que era la única bebé ahí, así que no había manera de un cambio).

Desde que nos volvimos tres, ningún día las he dejado solas. Veo que todo esté limpio, que haya comida, que la ropa esté lavada, que las dos estén cómodas.

Estoy escribiendo esto con el tiempo justo para publicarlo, ya que mi bebé risueña anduvo haciendo escándalo toda la tarde, la acabo de bañar, vestir y adormecer.

Lo que intento decirte con esto es que cualquier chica puede mejorar. Yo no soy ni la más inteligente ni la más nada, así que si yo pude, cualquiera puede.

Es cuestión de saber lo que quieres y disfrutarlo.

Nosotras queríamos esto, una familia, una bebé. La disfrutamos y atendemos con todo nuestro amor.

Y aunque la hemos cagado, Miranda está bien. (Una vez le dimos demasiada leche y vomitó. Era nuestro primer mes en este pedo, no nos juzgues).

Cada persona tiene la capacidad de comportarse de manera diferente según vaya creciendo y enfrentando nuevas situaciones.

Definitivamente a los 25 años jamás hubiera podido con una bebé… A esa edad solo pensaba en chichis y cerveza.

Pero ahora soy la persona adecuada para esto. Y también soy una buena esposa por si tenías la duda.

 (Ingrid siempre me canta “eres la mejor esposa, eres la mejor esposa” como en la serie de Cómo conocía a tu madre, cuando Barney se va a casar con Quinn).

Así que no pienses que no podrás con la vida, poco a poco irás madurando, creciendo y siendo más fuerte.


Disfruta el proceso…

Incluso cuando te rompen el corazón siempre se aprende algo. 

Y como eres una lectora lgbt, o sea una chica inteligente, estoy segura de que aprovecharás cada cosa (buena o mala) que la vida te lance encima.

Recuerda: podremos hacer pendejadas, pero pendejas no somos.

¡Te escribo mañana!

P.D. ¿Recuerdas a mi amiga Regina Leal? Te había hablado de ella antes… Es una chica que pronto estará aquí para contarte su historia de amor… y desamor.

Verás todas las malas decisiones que ha tomado y  querrás patearla pero también amarla. 

No te mandaré un capítulo a la vez. Se publicará todo de un jalón y estará disponible para la que quiera leerla… y descubrir una gran sorpresa. 

.

.

.

.

.