⚡Apareció mi ex

Cuernos a mi esposa.


Te voy a contar algo que pasó hace varios años, cuando llevaba apenas un par de meses saliendo con mi ahora esposa.

¡PERO ESPERA!

Este correo es duro. Está diseñado para incomodar, para hacer enojar a las sensibles.

Así que si no quieres que te rompa el corazón, no leas lo que sigue. Vete ahora y regresa mañana a las 9pm.

Porque mañana seguro mandaré algo relajado y apto para todo público. Pero hoy no.

Hoy vengo en “modo perrucha empoderada”. 

¿Ya solo estamos aquí las fuertes? 

Bien.

Agárrate, ahí va.

Pues resulta que poco después de empezar a salir con Ingrid, apareció mi ex.

Así, como si fuera un espíritu chocarrero en mitad de un cementerio.

Cuando acabamos nuestra relación la eliminé a ella y a su familia de todas mis redes sociales.

No porque la odiara ni nada por el estilo, solo quería evitar cometer la mayor estupidez que alguien podría cometer: stalkear a la ex pareja.

Así que ella y su familia quedaron vetadas. No me interesaba saber más de ellas y tampoco quería que vieran lo que yo hacía. Mi vida ya no era su asunto.

Más de DOS AÑOS después de terminar con aquella novia, conocí a Ingrid y andaba bien feliz, ya sabes, esos primeros meses de amors, arrumacos, besotes, salidas y aventuras.

Y de repente…

Me llegó una solicitud de mensaje por messenger… 

Un nombre que no conocía, no tenía idea de quién era. Pero creí que era algo de trabajo y lo abrí. Había texto y una foto.

 

Imagina esto: 



Una captura de mi perfil en Facebook, con mi nombre, foto de portada, toda mi información, pero en lugar de mi foto de perfil,  estaba la foto de mi ex.



El mensaje decía: “¿Por qué pones mi foto en tu perfil? ¿No te da miedo que tu vieja lo vea?”

Recuerdo que cuando vi aquel mensaje pensé varias cosas, pero llegué a tres conclusiones.

 1) Mi ex estaba loca.

2) Mi ex era patética.

3) Mi ex daba lástima.

Así que de manera diplomática le dije: “estás loca”.  Y la bloqueé.


Cuando vi a Ingrid le mostré el mensaje y la foto. Ella dijo: “¿qué le pasa?” Y yo: “se cayó de chiquita y la chupó el diablo”.


Fue la última vez que supe algo de mi ex novia.

Y aquí entra el mensaje de hoy: Ese tipo de conductas hablan muy mal de quien las hace. En serio, de pena ajena. Lástima. Desprecio.


Yo no sé qué quería conseguir mi ex con eso.

Si hacerme enojar…


Meterme en problemas con Ingrid…

Provocar una acercamiento con ella y que le pusiera el cuerno a mi novia…

No lo sé, ni quise averiguarlo.


Porque tener una conversación con ella hubiera sido darle una importancia que ya no tenía para mí.

Ella ya no era parte de mi vida ni de mi realidad y no quería perder mi valioso tiempo con cualquier situación que se hubiera derivado.

(Además de que llevábamos más de dos años separadas. ¡Dos años, carajo!)

Así que le piqué a “bloquear” y ya. Sin remordimientos y sin darle tantas vueltas. 

Cuando pasó todo el pedo de la pandemia, mucha gente paranoica decía que nos implantarían chips a todos para controlarnos.

Decían que las élites querían hacernos estúpidos…

De lo que no se daban cuenta esas personas es que ningún gobierno o ente iba a gastar millones de dólares en chips y en la logística que un “plan de dominación mundial” llevaría, si ya hay algo mucho más “barato” y que ya está en la vida de todos. Se llama “redes sociales”.

¿Un chip controlador? Ahí está tik tok,

¿Sometimiento mundial? Ahí está facebook… y demás.

¿Quieren volvernos estúpidos? Todos tienen un celular en la mano, no se necesita mucho más que eso.

¿Y sabes qué cosa se hace muy bien gracias a las redes sociales y es una de las mayores estupideces de la humanidad? Espiar a las ex novias. 

“Es que vi que reaccionó a… “ 

“Subió una foto con….” 

No hay nada más patético que eso.

Así que no lo hagas. Porque además de patético es estúpido. Es de niñitas inmaduras ponerse a ver qué hace alguien que ya no está en tu vida.  Alguien que seguro ni te quiere, ni le importas.

Supérala. No hagas el ridículo mirando cosas que te deben valer tres kilos de pepino con chile.


No seas tan común como el 98% de los humanos sobre esta tierra.



“Ay, Nalle, qué mamona eres”


Sí y mucho. Todos los días más.

En estos tiempos donde la estupidez abunda y donde todo el mundo anda acelerado…  Tener una relación bonita, estable, duradera y plena es algo que solo se puede lograr si eres extraordinaria.


Ojo, lee muy bien esta palabra. Mira su composición:

Proviene del latín extraordinarius, que a su vez se compone de extra y ordinem. 

Extra significa "fuera de" y ordinem es el acusativo de ordo, que significa "orden". 

 

Por lo tanto, extraordinario significa “fuera de orden”, algo que va más allá de lo común, algo que es de mayor calidad, algo de altura.

En mi entorno familiar lo común son los cuernos, los divorcios, los matrimonios que se llevan mal pero se soportan porque “ya juraron ante Dios” y ni modo.

Pero yo no quiero ser común. Me resisto. Y quiero que tú también te resistas.

No sigas la corriente. No pienses que “es que así es siempre”.

No te excuses en ese “siempre”.


“Es que todas las novias ponen el cuerno”. No, no es verdad.

“Es que es bien duro tener pareja”. No, no es verdad.

“Es que la vida es complicada”. No, no es verdad.

“Es que yo nunca podría”. No, no es verdad.

Cuestiona todo lo que te dicen por ahí. Piensa ¿será cierto? ¿Será que no puedo cambiarlo? ¿Será que ahuevo tengo que hacerlo así?

Verás que AL IR CONTRA la corriente te llegarán cosas que solo los extraordinarios obtienen:  amor duradero y leal, más dinero, ese trabajo que deseas, esa independencia que anhelas,  ese estilo de vida…


El secreto es dejar de ser común, así que por lo que más quieras , jamás espíes a tu ex. 

Eso es naco.

Si te atreviste a leer este correo y no te ofendiste, felicidades. Estás un paso más cerca de lo extraordinario.


(Si te ofendiste, ¿qué haces aquí? Vete a ver tik tok).

¡Te escribo mañana!

P.D.  Hace unos días te dije que mi objetivo diabólico en la vida es que las chicas LGBT dominemos al mundo.

Por eso escribo historias chicaXchica. Porque quiero que sean un reflejo de nosotras, de nuestros miedos, de nuestras dificultades y de todo lo que podemos lograr a pesar de eso.


En mis historias meto drama, mucha comedia, putazos de ironía, madrazos de realidad, demasiado romance, varios gramos de sexo desenfrenado…

Todo lo necesario para mantenerte enganchada durante decenas de capítulos, riendo, llorando y entendiendo algo: que todas podemos tener un amor bonito.


Muy pronto llegará la historia que abrirá todo este universo lleno de romance entre mujeres.

Y podrás ver algo que hice (con ayuda de mi grandioso equipo de trabajo, obvio). Algo que es el paraíso de toda lectora adicta al amor.

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