⚡Infiel, ladrona y mentirosa

Me pasé


Hay una frase que es la responsable de mucho dolor en las personas.

¿Adivinas cuál es? Yo te la digo: 

Da sin pedir nada a cambio.

No hay estupidez más grande a la hora de tener una relación.

Si no me crees te lo demostraré enseguida.

Esto me pasó a mí.

¿Lista para una historia llena de vergüenza y humillación? 

Lee…

Tenía como 23 años y andaba con una chica que no era de aquí, pero por la escuela llevaba viviendo un semestre en Mérida.

Salimos un tiempo y todo estaba medio bien y medio mal.

Cuando estábamos juntas las cosas  parecían perfectas. Pero había días en que ella desaparecía.

Y tres o cuatro días después me decía: “perdón, tenía mucha tarea”. “Perdón, me fui a la playa con X amigos”.

Yo le perdonaba y creía todo porque era una tonta pendeja de 23 años que no se daba cuenta de las cosas.

Entonces cometí otra gran estupidez.

Al acabar el semestre le propuse que viviéramos juntas. 

Ella dijo que sí pero que debía ir a su estado natal en busca de sus cosas y para decirle a su madre que se quedaría a vivir en Yucatán.

Así que me pidió dinero para ir y volver.

Y se lo dí.

Días después me llamó para decirme que necesitaba más pues el envío de sus cosas iba a costar más de lo previsto.

Además, me dijo que su mamá no se había tomado bien la noticia y que quería  llevarla a la playa unos días para tener esos momentos juntas.

Así que le mandé mucho más dinero.

Después de una semana me confirmó la hora y fecha de regreso.

Mientras tanto, yo me había ocupado arreglando las cosas en mi casa, donde vivía con dos primas que hasta ese momento se enteraron que tenía una novia y que llegaría a vivir con nosotras pronto.

Obviamente me interrogaron sobre ella. Y aunque insistían en que me estaba apresurando, las ignoré.

Y el día llegó.  

Le llamé a un amigo que tenía una camioneta para que me acompañara a la terminal de camiones a recoger a mi novia y parte de sus cosas.

Al llegar vi en la pantalla que eran tres camiones los que venían de esa ruta.  Mi novia debía llegar en el primero.

Cuando vi el camión me emocioné muchísimo. Ahí estaba con mi sonrisota muy feliz por el inicio de esa nueva vida juntas.

Solo que ella no llegó.

Le mandé mensajes y no respondió. Le llamé y tampoco.

Entonces pensé que seguramente por estar en carretera la señal fallaba. Era obvio que llegaría en el segundo camión.

Mi amigo y yo esperamos dos horas más.

El segundo camión llegó con 46 pasajeros y ninguno era mi novia.

Estaba desconcertada, no entendía nada. 

Mi amigo dijo que tenía que irse y que cuando llegara mi novia le llamara para que fuera por nosotras.

Así  que me quedé sola esperando otras dos horas el último camión.

Supongo que el final ya lo sabes.

Ella nunca apareció.

Regresé a mi casa en taxi, sin novia y sin sonrisa. 

Me encerré en mi cuarto totalmente devastada.

Seguí intentando localizarla.

Pasaron mil cosas por mi mente, estaba convencida de que algo muy malo le había pasado y que por eso no había podido llegar.

Eso hizo que me desesperara más.

No tenía forma de comunicarme ni con ella ni con su familia.

Estuve encerrada dos días sin comer y sin dormir. 

Mis primas tuvieron que someterme para poner comida en mi boca y que no muriera de hambre.

Al menos no se burlaron de mí ni me regañaron. Solo dejaron que me deprimiera y llorara. (Pero bien alimentada gracias a ellas).

Lo peor fue cuando el mejor  amigo de mi novia me llamó para preguntarme por ella, ya que su madre estaba angustiada por no saber dónde estaba su hija.

Dijo que solo había parado un día en casa de la madre para recoger algunas cosas y regresar a Mérida.

Yo sabía lo contrario: que ella iba a pasar varios días para estar cerca de su familia y luego volver a Yucatán.

Así pasó otra semana.

Mis amigos estaban seguros de que solo me había engañado y se había desaparecido con todo mi dinero.

Yo estaba convencida de que no.  Ella me amaba, ¿verdad?

Una noche me llegó un mensaje de su número (SMS, no existía WhatsApp, así de vieja es esta historia).

“Te extraño”, dijo.

¿Qué crees que hice?

¿Responder con reclamos? ¿Dejarla en visto? ¿Llamarle para mentarle su madre?

“También te extraño”, le dije.

Escribo esto y quiero una máquina del tiempo para regresar a ese momento y partirme la cara a madrazos. Quiero patear a la Nalle de 23 años. Arrastrarla por la calle y arrojarle pedradas.

En ese momento estaba convencida que eso era amor, “darlo todo sin pedir nada a cambio”.

Eso había aprendido en la tele, que el amor es entrega, es sacrificio…

Puras mamadas.

Ahora que soy una persona sabia y madura entiendo que caí en la trampa por dos cosas:

  • Mi autoestima no existía. 

  • De verdad creía eso, que el amor era así, era dar sin pedir.

¿Y sabes qué fue lo peor?

Que semanas después supe lo que había ocurrido.

Ella había llegado a casa de su mamá, hecho una maleta diciendo que se mudaba para siempre a Yucatán, pero en lugar de eso se había ido con un tipo a Acapulco, donde usó mi dinero para pasar esos días acostándose con él…

… El tipo era casado…

…. Y portador de una enfermedad venérea terrible… 

Ella estaba súper asustada y no quería ir a hacerse la prueba por temor a que saliera positiva.

Su mejor amigo me llamó y me dijo todo ya que estaba muy enojado por lo que mi novia había hecho.

Además, su mamá pensaba que yo era la responsable de que su hija desapareciera  esos días.

Fue un show.

Dos meses después ella me llamó para pedirme perdón y confesarme todo lo que yo ya sabía. Me dijo que la prueba había salido negativa y me ofreció regresar todo el dinero. 

Y de nuevo “Nalle pendeja” apareció y le dijo: “No, déjalo”.

En mi mente estúpida creía que tal vez podríamos volver, que podríamos resolver lo que había ocurrido.

Qué bueno que ella no quería regresar, porque yo seguro hubiera dicho que sí. Así de mal estaba.

Ahora sé muy bien que cuando das amor, estás en todo tu derecho de recibir amor de vuelta.

Nada de entregar todo por alguien que no te valora, ni te respeta ni te ama.

Eso no es amor, es estar mendigando sobras, pedazos de atención y cariño.

Y quien diga que es mejor dar sin esperar nada a cambio, es un pendejo.

Nunca entregues todo tu ser a cambio de nada.

Incluso si la persona a la que amas NO te ama, lo mínimo que debe darte es: la verdad. Mirarte a los ojos y decir que no está enamorada de ti. 

Y no hacerte daño.

Siempre debes recibir algo a cambio de tu amor. Ya sea más amor, respeto, gratitud, sinceridad, amabilidad, etc, etc, etc.

No te quedes con las manos vacías.

Cuando me pasó eso no sabes lo mal que me sentí: humillada, engañada, traicionada, avergonzada, pendeja, vulnerable, ilusa…

Ojalá leer esto te sirva para ponerte las pilas y no dejar que nadie se aproveche de tu amor y saque ventaja de tus sentimientos.

No está mal esperar algo a cambio de nuestro amor. 

Pero si aún con todo lo que acabas de leer prefieres dar todo sin recibir nada…

… Entonces estaré  aquí esperando el momento en que te rompan el corazón y me mandes un mail llorando.

¡Te escribo mañana!

P.D. ¿Alguna vez te has metido tanto en una historia que tu familia ha tenido que arrastrarte a la mesa para que comas? ¿O has pasado noches sin dormir por estar pegada a una historia?

Si no te ha pasado déjame decirte que tu primera vez está muy cerca.

Y si ya te pasó… prepárate para vivirlo de nuevo pero ahora a las décima potencia.

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