⚡Lo que una BUENA HISTORIA debe tener

Declaración de amo... amistad, cof cof


El 100% de las chicas que están en esta newsletter son lectoras. Y también hay varias escritoras, lo sé bien, me lo han chismeado. 

Y esas queridas escritoras no me dejarán mentir… Lo principal de una historia son las conexiones que  surgen entre los personajes.

Escribir no es más que dejar que los personajes tomen el control de la historia y vayan llevando al lector hasta el final.

Un error que todos cometemos al empezar a escribir, es pensar que debemos crear la historia más complicada y rebuscada del universo.

A veces creemos que tenemos en la mente una historia que nadie jamás ha pensado, que ninguna otra mente ha escrito nunca algo como lo que imaginamos.

Pero la verdad no es así.

Las historias siempre giran sobre los mismos temas, porque la idea NO es lo que la hace mágica, sino la ejecución.

Eso de lo que te hablaba antes, la química que haya en ella y que el lector puede percibir.

¿Y cómo sabemos si una historia es buena?

No es por la perfección gramatical, ortográfica ni nada de eso (que obvio hay que cuidar pero no azotarse).

Una historia es buena si te hace sentir cosas. Si te hace suspirar, llorar, reír, enojarte. 

Si estás frente a las páginas y pareces una loca gimiendo, sollozando o riendo, mientras los demás a tu alrededor te miran como si estuvieras drogada.

Cuando me he encontrado con personas leyendo que hacen ese tipo de gestos, siempre me fijo o pregunto qué libro es. 

Porque si hay tanta emoción en una lectora o lector, es que esa historia seguramente vale la pena leerla.

Si tienes historias flotando en tu cabeza y te preguntas si eres capaz de escribirlas, solo hay una forma de averiguarlo: escribiendo.  Mucho. Cada día.

No te preocupes tanto por las reglas, enfócate en dejar salir a los personajes. Deja que sus emociones te dominen y escribe lo que ves y sientes.

Es algo difícil de explicar pero llega un momento en que escribir es eso: la historia ya está ahí, vive sola y la escritora solo debe dejar que sus manos sean un vehículo.

Así que si tienes un volcán dentro de ti, déjalo salir.

Solo debes sentarte a escribir todos los días, practicar, escribir mil cosas horribles, diez mil turbulentas, veinte mil alucinantes, 30 mil sexosas, 50 mil terroríficas, 100 mil románticas y un millón de todo lo que se te ocurra.

Y debes vivir.

Para tener material en donde escarbar, vive todo lo que puedas. Métete en problemas, haz locuras, deja que te rompan el corazón (y la cara, si eres valiente).

Debes sentir para escribir.

Hace unos días me llegó un correo de Carolina (no la ex novia que me lanzó al aire los calzones).

Carola (para las amigas)  es una lectora de esta newsletter que me sobornó para decir algo… Eeeeh, creíste, lo que diré ahora es gratis, porque el amors y la amistá no tienen precio (¿o sí’?).

Bueno, bueno, Carola me habló de una chica maravillosa, una amiga suya muy linda que vale mil millones de toneladas de galeones mágicos: Frida.

Y me dijo que Frida acostumbra leer estos correos todos los días (cosa que me parece muy inteligente por cierto).

Así que, querida Frida, despertar emociones en alguien más es algo mágico y solo puede hacerlo una persona especial.

Espero que tu vida esté llena de paz pero si tienes días en que no es fácil encontrarla, recuerda que en este mundo hay personas que patearían traseros por ti.

(Aquí hay 7 mil lectoras que seguro lo haríamos… con Carola como comandante, claro).

No es egoísmo querer ser feliz, al contrario, es un derecho que todas tenemos, así que sé totalmente feliz cada día. Deseo que tengas mucho amor para siempre.

Saludos a Frida de parte de Carola… y a estas dos chilenas de parte mía… y también a ti que lees esto y que seguro te quieres unir a este desmadre.

 ¡Te escribo mañana!

P.D. ¡Oye! ¿Recuerdas que te dije que una buena historia es aquella que te hace sentir cosas…?

Pues justo por eso te aseguro que la historia que estoy a punto de lanzar es la cosa más intensa que has leído… hasta ahora, porque luego lanzaré otra y otra y otra (y posiblemente empieces a padecer del corazón).

Cuando la escribí hubieron muchas partes en las que chillé. Luego, la primera lectora a la que se la di, lloró también. Se emputó, me reclamó… y yo así de: “¿Y a mí porque me madreas si ellas hacen lo que quieren?”  (Mis protagonistas).

Por eso estoy segura de que también sentirás algo atorado… en la garganta cuando la leas.

Ah  y también te reirás mucho. Y me odiarás. Pero te repito, yo no tengo la culpa, todo es culpa de esas dos idiotas.

.

.

.

P.D.2.  Si quieres enviar algún mensaje a alguna chica, me lo dices, que esta cosa ya me gustó (y no cobro mucho… ¿o sí?).

.

.

.

.

.

.