⚡Le puse los cuernos

Ella lo sabe

A ver…

Levanta la mano si conoces personas fieles.

Levanta la mano si conoces personas infieles.

Y…

Levanta la mano si crees que la fidelidad es una característica.

Personalmente, creo que la fidelidad es una consecuencia.

No creo que el mundo se divida entre personas fieles o infieles. Creo que una misma persona puede ser fiel o infiel en determinados momentos y con determinadas parejas.

Y también creo que es una pérdida de tiempo cuando en alguna cita (o chat de instagram) te preguntan: ¿eres fiel?

A ver, si estás en modo ligue con esa persona oooobvio no te va a decir: “no, que va, soy bien infiel, ¿le entras?”

Es como si vendieras algo online y un cliente te pregunta por chat: “¿es fraude?”

Ningún defraudador diría: “si, la neta sí es fraude, deposite de todas maneras pa’ robarle”.

¿Entiendes lo estúpido del asunto?

Ahora, volviendo a esa teoría de que la fidelidad es una consecuencia, déjame abrirte mi corazón y hacerte una confesión.

Hace muchos años, cuando tenía 24 mas o menos, tenía una relación con una chica que se desaparecía por días. Nuestras peleas eran frecuentes por eso mismo y luego ella volvía a desaparecer.

Y con toda la madurez que yo tenía en ese entonces ¿qué hice? Ponerle los cuernos.

Fue una vez pero lo hice. Luego la llamé por teléfono y hablé con ella como si nada. Entonces pensé: esto de ser infiel es fácil.

Pero luego me di cuenta de que no era eso. La razón era otra: yo no sentía nada por mi novia y tampoco sentía ningún tipo de compromiso o lealtad por nuestra relación.

Más bien todo estaba fracturado desde tiempo atrás. No, fracturado no. Simplemente no existía.

Por eso creo que la fidelidad no es una “característica” de una persona, sino la consecuencia del amor y compromiso que se tenga con alguien.

Te puedo decir sinceramente, mirando fijamente esta pantalla imaginando que son tus ojos, que jamás he vuelto a poner los cuernos.

Porque aprendí que para tener una relación con alguien se debe sentir algo por ella, de verdad.

Y si lo que sientes solo es calentura, entonces no hay que formalizar nada. Hay que llegar al acuerdo de que la están pasando bien juntas y ya.

Obviamente Ingrid sabe esta historia (ella se sabe todas) y nunca ha tenido preocupación sobre los cuernos en su cabeza.

“Hola chicas, soy Ingrid. Es verdad, nunca me ha preocupado eso”

¿Por qué? Porque hemos trabajado mucho para construir lo que tenemos. El compromiso, el amor, la conexión, el respeto, la admiración, etc, etc, etc, etc, etc.

Y aquí viene la lección más grande en esto de AMORS: Amar no es lo  que nos han enseñado una y otra vez en la televisión, canciones y demás…

No brota como generación espontánea. El amor, una relación sana SE FORMA, SE HACE, SE CONSTRUYE. No surge en el aire así porque sí.

Hay que trabajarla.

 Hablar muchísimo, tomar acuerdos y conocer bien a la otra persona. Ser capaz de ver toooodos sus defectos y amarlos,

En una película MUY  pero MUY buena (tal vez la mejor comedia romántica que existe) llamada LOCO Y ESTÚPIDO AMOR, hay un diálogo que dice algo así: La amé incluso al odiarla.

Oye, pero eso de los defectos nos da para otro correo así que…

¡Te escribo mañana!

❤️ Besos, Nalle.

P.D. Sabías que… ❔ En Italia las pizzas no son redondas. Los pizzeros italianos no buscan dar una forma redonda a las pizzas, sino que van estirando la masa del centro hacia afuera y queda algo así como un escupitajo en el suelo jajaja.

Y si un día vas a Nápoles, pide la pizza de queso de búfala… ¿Suena horrible? Yo también lo creo pero mi mejor amigo dice que está deliciosa. Vamos a darle el beneficio de la duda.