⚡Hablemos de amor

Y de algo marrón y aguadito


Cuando estábamos esperando a nuestra hija no te imaginas la cantidad de consejos que nos daban, aunque no pedíamos ninguno, claro.

Todos tenían opiniones, incluso personas que ni hijos tienen nos lanzaban su sabiduría encima.

Hubo varios consejos sobre pañales. Unos decían “ desechables”, otros  “ecológicos”. 

Y ahí nos entró la duda ¿qué pañales vamos a comprar?

“Oye Nalle ¡a mí qué chingados me importan los pañales de tu hija! Yo quiero que me hables del amors”.

Espera, que la caca y el amor tienen mucho en común.

Así como Yisuscriast usaba parábolas para dar un mensaje, así usaré los pañales para enseñarte un punto importante.

Cuando Ingrid y yo entramos en pánico sobre qué peñales comprar, acudimos al mejor maestro del mundo: Youtube.

Ahí había diez mil millones de videos sobre si usar estos o aquellos. Señoras peleando en comentarios y amenazando de muerte a otras señoras por no usar los ecológicos o los desechables.

Según leímos, los que usan desechables son unos inconscientes malditos que están matando el planeta. El plástico hará que todo se vaya al carajo y el sol nos fría como pollos.

Peeeeerooo también encontramos algo interesante: los pañales ecológicos  también son dañinos para el ambiente, pues al lavar y tender el pañal, desprende metano (de la caca)…

Y por eso el sol nos freirá como pollos.

Entonces me di cuenta de algo: ¡esto aplica para las relaciones!

¿Si notas el parecido? ¿No? Aquí te lo explico para que dejes de leerme como si estuviera loca.

Mira.

Muchas veces nos tentamos el corazón al estar con alguien por miedo a lastimarla. A veces, cuando no estamos felices preferimos tragarnos lo que sentimos o nuestra molestia para no terminar en pelea.

Creemos que hacemos lo correcto al aguantar el coraje o postergar la discusión. 

Pero eso que sientes se va acumulando como caca en un pañal… y un día explota y salpica a todos.

Te enojas, gritas, sueltas que no estás feliz, que tal cosa te disgusta, que ya ni la quieres, etc, etc, etc.

Sacas todo lo que traías atorado en el buche.

Y haces MÁS daño.

Según tú estabas usando pañales ecológicos (o sea, no hacías daño), pero luego al explotar resulta peor el dolor (sacas el metano de la caca).

Eso pasa muchííííísimo. 

Y generalmente sucede por una “bondad” mal entendida. “Es que no quiero hacerle daño” “Es que no soy mala persona por eso mejor no le digo nada”.

Dejar las cosas claras no es ser mala persona. 

Y aquí te va un consejo que NO me pediste pero como estás en mi newsletter te lo daré igual:

Es mejor hablar cuando NO estás enojada. Cuando puedes exponer tu malestar con respeto y calma.

Porque siempre pasa lo contrario: esperas a estar bien encabronada para soltar todo el historial de enojos que tienes desde el 23 de febrero de 2012.

Y ahí estás bla bla bla te odio bla bla ni me caes bien bla bla bla ni besas rico bla bla bla tu mamá me choca bla bla bla.

Así que deja de ser ecologista y ponte a decir lo que piensas, del mejor modo posible claro.

Como dice santa Shakira, patrona de las cornudas: siempre supe que es mejor, cuando hay que hablar de dos, empezar por uno mismo…

¡Te escribo mañana! 

(Y por lo del medio ambiente, trata de cuidar lo más posible al planeta, es el único que tenemos).

❤️ Besos, Nalle.

P.D. Sabías qué…❔ Hoy te voy a dar dos consejos muy útiles para todo escritor:

✅ No todo lo que escribes lo debes publicar. Este es uno de los errores más comunes de quien escribe y la verdad es que mucho de los materiales solo sirven como práctica y para ir puliendo el estilo.

✅Deja reposar y luego mira de nuevo. Cuando termines una historia (o lo que sea que escribas) déjala en un cajón unos días. Luego vuelve y lee con ojos renovados, eso te puede ayudar un montón.