⚡El único al que Voldemort temia...

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Mira, lo que te voy a decir hoy  te ahorrará mucho tiempo, bilis, ansiolíticos y demás.

El otro día estaba platicando con unos amigos y no podían creer que hubiera cerrado un negocio que tenía.

Una empresa de eventos al aire libre. La cerré cuando estaba en su mejor momento de facturación.

Me llamaron loca.



Y pues… sí.


Aquí viene el consejo:

Todas tus decisiones debes basarlas en… tu… felicidad.

No en la de tu mamá, vecina, amante o querida.. tía.


En tu felicidad.

En el momento en que te empieces a estresar, amargar, frustrar, en ese momento haz cambios.

¿Tu páreja te hace infeliz?¿Te estresa? Déjala.


¿Tu trabajo te está chupando el alma? Busca otro.


Yo sé que me vas a decir: 


“claro Nalle, tú lo tienes fácil, tienes todo”.

Hace muchos años caminaba por la calle gritando “¡quesos! ¡compre quesoooos”



Sí, yo vendí quesos en la calle de mi fraccionamiento. Le ganaba como 15 pesos a cada kilo, estaba desesperada.



Cargaba mi neverita y caminaba bajo el sol, gritando y rogando porque se vendieran.

Y luego puse un puesto de hot dogs en  la calle y también gritaba para llamar la atención de los que caminaban por ahí.



Fácil no la he tenido.



Menos difícil que algunos, tal vez.

Pero fácil no.



Por eso te doy este consejo.



Sé que puede ser duro ser tan tajante.


Tan drástico.



Dejar a tu novia o renunciar a un trabajo puede dar miedo.



¿Pero sabes a dónde te llevará no dejarlos?


A ningún lugar, porque nada pasará en tu vida.



O tal vez sí, te dará un infarto y morirás pronto.



El camino a la tranquilidad y felicidad no es fácil.



Te lo dice alguien que vendía gritando en la calle.


Solo quiero dejarte algo claro: que toda esta sabiduría no es mía.

O sea, lo de los quesos y las gritadas sí.



Pero la sabiduría es de un mago.

Un mago alto, de barba blanca y de la banda LGBT.

Mira aquí



LO QUE DUMBLEDORE ME ENSEÑÓ.



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