⚡En el suelo, revolcada y madreada

DESASTRE absoluto

Siempre había pensado en tener hijos. 

Primero porque me encantan los bebés y segundo porque necesitaba un chivo expiatorio para todos los juguetes que me quiero comprar. 

(“Es para mi bebé”, esa es la frase que uso ahora que tengo una hija).

Hace varios años, cuando había dejado por fin mi relación tóxica con la chica que lanzó al aire mis calzones, empecé a salir con otra.

Ella también venía de una pésima relación y como que nos caímos bien. Y aquí quiero aclarar que aunque no fue una relación tormentosa, sí fue una mala relación.

Teníamos la misma química que un par de piedras.

Ni física ni emocionalmente me sentía bien con ella. Era más bien que al platicar con ella vi que tenía los mismos objetivos que yo, así que pendejamente pensé: puede funcionar.

Fue un DESASTRE (así con mayúscula, negrita, subrayado y cursiva).

Ella es una buena persona pero como pareja no dábamos una.  Me decía: “si queremos un bebé tenemos que empezar a ahorrar”.

¿Qué hacía yo? Me gastaba todo mi dinero. Hasta el último centavo. Porque en realidad quería esa vida, pero NO con ella.

Y aunque mi Nalle racional le echaba ganas, la otra, la pasional, me saboteaba.

No podía entender cómo una relación que en el papel era perfecta, en la práctica era un caos.

Al final, después de algunos meses juntas, las dos nos rendimos. Había fracasado una vez más. 

Pero había aprendido que no podía basar mi relación en algo puramente racional. Debía haber sentimiento, amor, pasión, atracción, deseo (de preferencia mucho), complicidad, etc, etc, etc.

Mis amigas fueron felices cuando les dije que había terminado con esta chica, ya que ellas sabían perfectamente que no sentía nada por ella y sin embargo, ya hasta hablábamos de tener un bebé.

Fui estúpida, lo admito. Pero estaba perdida.  

Había tenido dos novias formales y con ambas me había ido mal. Una me había robado mucho dinero y la otra me había robado la dignidad.

Así que en ese momento de mi vida, con la autoestima en el suelo, revolcada y madreada, fue muy fácil que cometiera el error de entrar en esta relación.

Afortunadamente soy una persona autocrítica, que me paro frente al espejo y admito cuando la cago.

Esa experiencia me hizo darme varios zapes en esta cabezota dura que tengo y no caer de nuevo en una relación que no quería, ya fuera por tóxica o por insípida.

Después de esa chica llegaron varias más, con las que tuve más cuidado pero también metí la pata en otras cosas.

“Ay Nalle, tú no aprendes”, pensarás.

Sí que lo hago. 

Cada historia caótica fue construyendo lo que soy ahora y justo cuando  este ser que te escribe ya tenía una buena forma mental y emocional… llegó Ingrid. Alguien que no se anda con rodeos, que no pierde su tiempo y que sabe lo que quiere.

Mi ahora esposa demostró en nuestra primera cita que sabía perfectamente lo que quería y lo que valía. Recuerdo que en esas tres horas me leyó la cartilla y me enamoré de su seguridad. 

Esa noche me sentí muy bien, porque sabía que yo no era la misma pendeja de antes. Ya podía estar a la altura de una chica como ella.

Y mira que lo conseguí. En pocos días cumpliremos 6 años de aquella primera cita y hemos logrado todo lo que queríamos. Ahora vienen más cosas, más retos juntas pero ahora siendo tres.

Lo que vengo a decirte hoy es que a veces pensamos que “ya no hay pa donde ir”, creemos que todo siempre irá mal porque así nos ha ido por años.

Pero toda esa mierda que te cae encima te hace evolucionar (si eres lo suficientemente lista para darte cuenta) y a la siguiente estarás un paso más cerca de esa relación de tus sueños.

No te conformes con lo malo que te pase hoy. Siempre ten la mira puesta en el futuro que deseas.

La vida es así: un día estás llorando porque tu novia loca te lanzó la ropa desde un segundo piso y seis años después estás en la playa, mirando a tu esposa bellísima con tu hija de 4 meses en los brazos gritando de emoción al ver las olas.

La moraleja de todo esto es: el cerebro es tan pendejo como el corazón. Si quieres algo bien y bonito, debes hacer que esos dos trabajen en equipo.

¡Te escribo mañana!

P.D.  Si eres nueva te aviso que tengo una historia que voy publicando aquí. Dos veces a la semana mando un capítulo. Ahora vamos en el 14 (ya está por terminar). Puedes leerla en este enlace , es gratis.

P.D.3. Instagram AQUÍ, Threads AQUÍ. Sígueme y te contaré el secreto para que tu novia se vuelva loca de amor por ti.