⚡Caí de hocico

A los brazos del amors

Muchas gracias por todos los mails que me has mandado.

Si no te contesto de manera “directa” lo haré a través de esta newsletter. (Eso de cambiar pañales, sacar el aire, bañar y dar lechita es más tardado de lo que crees).

Ayer al leer el mensaje de una lectora recordé algo que te quiero contar hoy.

Cuando esto sucedió yo llevaba casi tres años soltera.

Pero no te voy a negar que durante ese tiempo hice mucho desmadre y salí con varias chavas. 

Nada serio aunque sí me clavé así bien gacho con dos de ellas. Pero no pasó a más, solo salíamos y… ya sabes.

Una noche me fui  de parranda con mis dos mejores amigos (una chica y un chico), aunque ya ni recuerdo a donde fuimos. Creo que a un karaoke.

Cuando mi amigo ya nos llevaba a nuestras respectivas casas, empezaron a hablar de la soltería y bla bla bla.

Me preguntaron: ¿cómo te sientes después de tres años sola?

Y lo que respondí me sorprendió hasta a mí porque no era una mentira. Era algo que de verdad sentía y en ese momento descubrí.

“Me siento excelente. No tengo ninguna presión por estar con alguien y sé que la próxima chica en mi vida la elegiré bien”.

Cuando dije eso ya tenía 30 años y todas aquí sabemos que una mujer soltera a los 30 a veces puede perder la cabeza, ¿por qué? 

Porque tooooodos empiezan con su “¿sigues soltera?”,  “¿Y la novia para cuando?”, “Ay, ya estás grande” (¡Grande tu mamá!).

Te puedo jurar que TODAS mis amigas que llegaron solteras a los 30, 31, 32, sintieron esa presión de “TENGO QUE ENCONTRAR A ALGUIEN, YISUSCRAIST AIIIUUDAAAA”.

Y tal vez… taaaaaal veeez en algún momento antes de cumplir treinta años también me sentí un poco así.

Pero como te dije, las dos chavas con las que sí tenía ganas de formalizar nomás me patearon el culo.

Regresemos a esa noche con mis amigos… Lo dije de verdad y me asombré de mi propia madurez.

Por fin me sentía lista.

Y es que años atrás, cuando estaba en la putería total, una amiga siempre me decía “ay, ya wey, ¿cuándo sentarás cabeza?” 

Y yo: a los 27 (cumplía 27)... A los 28 (cumplía 28)... A los 29…

Mi última respuesta fue “ a los 30”. Y sin querer queriendo justo a los 30 tuve mi caída de hocico directo a la madurez.

Sabía que no me iría con cualquiera y que la siguiente chica tendría que ser exacto lo que yo quería…. 

O más bien, tenía muy claro lo que NO quería.

No quería a una tóxica.

Ni  abusiva.

Ni dramática.

Ni agresiva.

Ni interesada.

Ni aburrida.

Ni mensa.

Sabía que si me involucraba con alguien debía ser porque me atraía en todos los aspectos no únicamente el sexual.

Porque sexo cualqueira puede dártelo, pero todo lo demás… solo una chica especial.

Y ya con esa nueva convicción se terminó esa noche con mis amigos. Eran inicios de  septiembre.

Seguí con mi vida, mi trabajo, mis cosas… y el 9 de octubre… conocí a Ingrid. 

Por fin estaba lista para recibirla.

Dime loca, dime estúpida, dime exagerada…

Pero sé perfectamente que si no hubiera tenido esa convicción y esa madurez las cosas con Ingrid nunca hubieran pasado.

Porque ya te dije: mi esposa nació adulta. 

Y solo otra adulta podía enamorarla.

Solo alguien que ya era feliz solita podía atraerla. 

Y tener el control de tu propia felicidad es lo que te da el poder que necesitas para alejar las malas relaciones, las tóxicas, las culeras.

Ese es el patronus que aleja dementores.

❤️ Besos, Nalle.

P.D. Sabías que…? El Día del Libro oficialmente es el 23 de Abril, porque ese día murieron Cervantes y Shakespeare, así que la Unesco dijo: “hey, que sea el día del libro…”

Peeeeero la unesco no sabía que la estaba cagando. Y mi amiga Linguriosa te explica porqué… Mira el video AQUÍ  (si te gustan los datos frikis).